La transición hacia el Open Banking tiene lugar al mismo tiempo que la adopción de la Directiva de Medios de Pago (PSD2), que busca implementar los mismos principios que el Open Banking. Debido a los frenos que esta nueva normativa supondrá para los consumidores, las empresas más exitosas serán las que consigan ganarse la confianza de sus clientes, que sean capaces de animarles a compartir sus datos y como contraprestación, recibir un mejor servicio, que además de ser seguro sea sencillo de utilizar.

Para los proveedores de soluciones, será básica la implementación de nuevos sistemas de seguridad en el intercambio de datos que, además, permitan la verificación de identidad, la gestión del consentimiento informado y la personalización del análisis de datos.

Desde Experian estamos preparados para darte soporte en esta transición y para indicarte el uso adecuado de toda la información con la que vas a contar.